La Polilla en MobuzzTV
La Polilla está en MobuzzTV,
sí sí La Polilla y no la Abeja... ¿o será que la abeja se convirtió en Pollilla?
La Polilla está en MobuzzTV,
sí sí La Polilla y no la Abeja... ¿o será que la abeja se convirtió en Pollilla?
(para June, que hoy lo necesita)
entonces te llenaré de ruido
ruido
ruido
ruido
te lleno de palabras y de letras
y te escribo todo el abecedario
a ver ponlo en orden:
añsldkfjghpqowieurtyzmxncbv
te mando más ruidos:
bocinas de trenes
canto de animales salvajes
el salvaje que cree que canta y en realidad ahuya como un animal
poemas tontos
poemas lindos
tu carita, que es preciosa.
se acabó
se acabó
se acabó
tantas cosas se acabaron junto al Mundial...
(espero que al menos empiece una)
Parir un hada, un ciempiés, un cangrejo o un delfín de los que pasean por la luna sin pasar vértigos ni fríos.
Tal vez yo también debería
ser mágica para que mi niño pueda ser un poco de todo. Tal vez los dos deberíamos serlo.
Abrazarte a un árbol, mover la nariz, levantar los pies al pasar por unas vías, cerrar los ojos bien fuertes y prometerle a un Dios no contárselo a nadie. La magia está escondida en los recovecos donde no se limpia. Así que cuando nadie se da cuenta tienes que agarrar un pedazo de papel, acercarte a esas esquinas donde el polvo te hace estornudar y recogerla.
Hay veces en que sí es brillante, y esas veces es más fácil porque entonces sí que te crees capaz de ser un delfín volador tú mismo. Pero hay veces que es opaca como la tierra cuando aún no era redonda y entonces ahí es mucho más difícil creer. Saber, intuir, soñar.
Pero si buscas bajo la almohada después de una noche de insomne tristeza, puede ser que te encuentres con un par de lágrimas cristalizadas.
Yo no sé si voy a parir un búho, un calamar o un hueso de dinosaurio. Lo que sé es que tengo que ponerme a recoger las miguitas escondidas tras las puertas, si no es para agarrar la magia, al menos para limpiar.
Si con esto (seas de donde seas) no le vas a la Selección Argentina, entonces nunca vas a hinchar por ella.
Este estudio de Dylan Avery es sobrecogedor. Obligatorio de ver por toda aquella persona que quiera saber la verdad sobre el trágico 11 de septiembre.
Lamentablemente sólo existe la versión en inglés, se pueden bajar los subtítulos de aquí, pero es un proceso un poco complicado, ya que necesitas el virtual dub y sólo están en inglés, francés y danés.
También, si preferís verlo en pantalla más grande o queréis bajarlo para windows, mac, psp o ipod lo encontraréis en google. Por último, la página de este chico (apenas tiene 22 años) es www.loosechange911.com
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ACTUALIZACIÓN: Gracias a Marco Antonio Cortez por la creación de los subtítulos en español de esta película. Todo esfuerzo para llevar esta información a la mayor cantidad de gente posible es aplaudida y admirada. Gracias.
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ACTUALIZACIÓN 2: Gracias a Gonichi, ahora podeís bajaros la versión con subtítulos incluidos desde google video o youtube, aunque ya sean la misma empresa. Ojo, en el caso de la versión de Youtube la película está dividida en capítulos. Hispanohablantes: Ya no hay pretexto para no verla.
Cierro el libro y lo primero que me pregunto es si yo
también creo que el Paraíso está en la otra esquina. No lo sé. A
veces me siento terriblemente ingrato con lo que tengo, pero otras muchas me
siento pleno. Supongo que todos, en cierta medida vivimos esta constante
búsqueda, mezcla de incomodidad y esperanza de tarde que temprano alcanzar la
meta.
El libro. Los dos más grandes aciertos: ese delicioso entremezclado de tiempos
verbales y tiempos históricos en el mismo párrafo, la misma frase. Logra
un ritmo perfecto y aunque, al menos para mi, al principio me costó un poco de
trabajo aceptar y asumir este lenguaje, una vez interiorizado logra llevarte de
la mano en un suave vaivén, yendo y viniendo en busca del Paraíso que siempre
parece quedarse del otro lado.
El segundo es la mezcla de tan fantásticas y dispares vidas como la de la
admirable Flora Tristán y la de su nieto Paul Gauguin. Las radicales
diferencias de aquella que decide vivir para los demás, para "el bien
común" contra aquel que busca el Paraíso para sí mismo en un egoísmo y hedonismo
exacerbado, me generaban una mezcla constante de asco y admiración según cambiaba
de capítulo. Pero al mismo tiempo me perdía en la reflexión de que somos,
que importa, que tiene verdadero valor.
Último detalle, fantástico final, entre la literatura negra y el realismo
mágico, una gozada.
Ro.
Es gracioso como hasta ahora que me siento frente al ordenador para escribir sobre esta película, no me acababa de caer el veinte que lo que vi es ficción. Supongo que, debido a que la gente y las relaciones mostradas son tan similares a la realidad, el sobrecogimiento al que te lleva te hace olvidarte que no es un documental de cámara indiscreta.
No me cabe duda que historias similares se están entretejiendo ahora mismo, y entonces: ¿Qué nos queda, pequeñas hormiguitas? Las altas cotas del poder manejan (sin que nosotros podamos intervenir de forma alguna) el futuro de la humanidad en conjunto, las guerras, la economía, todo. Pregunto de nuevo: ¿Y nosotros, los de abajo? Supongo que sólo nos queda vivir la vida, intentar disfrutarla y cruzar los dedos para que el dedo magnánimo de las grandes corporaciones no nos aplaste, o al menos, que duela poquito y no nos demos cuenta.
Excelente película, bien hecha e hipnotizadora. En definitiva tengo que leer el libro de Robert Baer en el que se basó.
Quizá lo único que me pareció un poco forzado y ya muy dicho fue la historia del terrorista, me sonó brutalmente a "deja vu" y creo que si la hubieran quitado, la película funcionaba igual. Puede ser que haya sido una de esas pérdidas de guerra que inevitablemente sufre un libro al ser llevado a la pantalla.
Ro.
He tardado, involuntariamente, casi un mes en postear un comentario respecto a este libro y la realidad es que me ha ayudado para entender parte de su valor.
Freakonomics, como bien dicen sus autores, no trata de nada. Es un revoltijo de información que en muchos momentos se vuelve tediosa ante la terca insistencia de enumerarnos, con lujo de detalles, los datos de los estudios que han realizado, o que intentan analizar (ejemplo práctico y soporífero:
Los nombre más comunes y menos comunes de la gente americana).
Durante casi todo el libro sentí que Lewitt (el economista de los dos autores) tienen un par de ideas originales y rompedoras, pero que para poder realizar un libro de ellas, se vieron obligados a rellenar página tras página.
No voy a negar que muchos de los datos son "curiosos", pero lamentablemente me parece que manejan demasiadas verdades de Perogrullo y, debido a lo variopinto de sus temas, casi todos inconexos, pierden ese vaso comunicante que me parece tan importante en cualquier tipo de escrito, para evitar que se vuelva un "factbook" que a la larga, al momento de cerrarlo, te deja prácticamente igual que cuando lo empezaste.
No quiero con esto minimizar ciertos conceptos que se manejan en el libro, que son muy interesantes y que se quedan con uno, me he encontrado en varias ocasiones citándolo; Lewitt me parece un excelente economista. Pero creo que además de las ideas uno necesita un discurso, o ideal, o meta para llegarle a la gente y, al menos en este libro, no creo que lo haya conseguido.
Ro.
Link: Blog de Levitt y Dubner
ESBN 9850506022890218469 Rate content:
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