Deliciosa. Me parece simplemente fantástica. Las relaciones entre Enzo,
Aimé y La Madre son dignas de un estudio psicológico, para leer y
releer. La historia te lleva de la mano a sentimientos de odio y
desprecio, rencor y culpa. Te ves envuelto en un mundo más real de lo
que a veces nos gustaría que fuera. Hay un punto en que el mismo lector
se puede ver reflejado en ciertas actitudes o acciones de los
personajes... Quizá en una menor escala, pero, a final de cuentas,
¿quién no ha odiado aunque sea sólo un segundo a su madre?
Ro


Found you guys... So when do I get to read it? ;-)
Publicado por: Anil | martes 7 de febrero de 2006 en 11:05
“Yo tendría que haber sido mariposa, haber nacido polilla, haber nacido de mí mismo. Me pariste antes de tiempo, me pariste y me dejaste fermentar como gusano”
Así nos sobrecogen las primeras líneas de ‘La Polilla’ turbador segundo libro de la joven Silvina Monge, argentina de nacimiento y ciudadana de las letras allá donde se escriban.
Este libro lo comenzó y termino en Madrid, donde vive actualmente y donde ha retomado sus estudios de Filología, a pesar de su falta de tiempo que reparte entre tertulias literarias, trabajo y amigos. Silvina encuentra tiempo además para leer poesía en público, escribir cuentos y cocinar su famosa tarta de los ochenta golpes.
Mientras lees su novela, el desasosiego, el asco , la incertidumbre y el ambiente denso, de palabras repetitivas y repugnantes, nos removemos por dentro con angustia.
Ha conseguido con una narración circular, alrededor de la obsesión, crear un buen thriller psicológico en el que muchas preguntas quedan en el aire y dentro permanece la fluctuación, la duda .
Hay que ser un valiente lector para enfrentarse a esta historia. Yo les conmino a leerla con una buena taza de café con leche y un jugoso croissant.
Publicado por: Lucia Pastranni | martes 7 de febrero de 2006 en 11:08