Es gracioso como hasta ahora que me siento frente al ordenador para escribir sobre esta película, no me acababa de caer el veinte que lo que vi es ficción. Supongo que, debido a que la gente y las relaciones mostradas son tan similares a la realidad, el sobrecogimiento al que te lleva te hace olvidarte que no es un documental de cámara indiscreta.
No me cabe duda que historias similares se están entretejiendo ahora mismo, y entonces: ¿Qué nos queda, pequeñas hormiguitas? Las altas cotas del poder manejan (sin que nosotros podamos intervenir de forma alguna) el futuro de la humanidad en conjunto, las guerras, la economía, todo. Pregunto de nuevo: ¿Y nosotros, los de abajo? Supongo que sólo nos queda vivir la vida, intentar disfrutarla y cruzar los dedos para que el dedo magnánimo de las grandes corporaciones no nos aplaste, o al menos, que duela poquito y no nos demos cuenta.
Excelente película, bien hecha e hipnotizadora. En definitiva tengo que leer el libro de Robert Baer en el que se basó.
Quizá lo único que me pareció un poco forzado y ya muy dicho fue la historia del terrorista, me sonó brutalmente a "deja vu" y creo que si la hubieran quitado, la película funcionaba igual. Puede ser que haya sido una de esas pérdidas de guerra que inevitablemente sufre un libro al ser llevado a la pantalla.
Ro.

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